Los cercos eléctricos son sistemas de seguridad perimetral formados por alambres conductores que transmiten pulsos eléctricos de alto voltaje y baja corriente. Su función principal es disuadir, detectar y retrasar intentos de intrusión en una propiedad.
Aplicaciones de los cercos eléctricos
- Residencias: Protegen casas, villas y apartamentos contra intrusos.
- Empresas y comercios: Refuerzan la seguridad en oficinas, almacenes y locales comerciales.
- Industrias: Protegen fábricas, plantas de producción y zonas restringidas.
- Instituciones: Se utilizan en escuelas, hospitales y edificios gubernamentales.
- Terrenos y fincas: Delimitan y protegen grandes extensiones de terreno.
Ventajas
- Actúan como un fuerte elemento disuasorio.
- Detectan intentos de corte o manipulación de los cables.
- Pueden integrarse con sistemas de alarma y cámaras de seguridad.
- Requieren poco mantenimiento.
- Ofrecen protección continua las 24 horas.